martes, 23 de agosto de 2011

THORN IN MY PRIDE


Recuerdo que cuando me disponía a escuchar por primera vez el “The Southern Harmony And Musical Companion” esperaba encontrarme con otro “Shake Your Money Maker”. Y supongo que ello no es de extrañar y hasta resulta lógico si tenemos en cuenta la manera en que creo que ese primer disco nos conmovió a todos los que con él descubrimos a los Crowes. Ya sabemos que no fue así, y que los cuervos del “Southern Harmony...” habían ido un paso más allá en la profundización de sus raíces, sacando un disco mucho más denso que el primero, de sonido más sucio y áspero, de composiciones más elaboradas y ricas y en el que su poderoso sonido de guitarras  de corte stoniano tenía su contraparte en la preponderancia de los sonidos del sur profundo, del soul clásico y del góspel y, en algunos momentos, ¿es posible también de Led Zeppelin? Menos directo, si se quiere, que el “Shake…”, pero (y esto me cuesta decirlo) en conjunto creo que con mejores composiciones que su predecesor. Así es, puede que en su momento el “Southern Harmony...” me chocara en su primera escucha, ahora pienso sinceramente que es su mejor trabajo… pese a que el primero siempre ocupará el lugar más especial en mi corazoncito rockero.

Dentro de ese gran disco, hoy me quedo con “Thorn In My Pride”, últimamente, no sé por qué, me ha vuelto a los oídos y me descubro cantándola de vez en cuando… quizá sea simplemente porque es una puta obra maestra entre otro buen puñado de ellas firmado los de Atlanta. Y si alguien no ha visto todavía este vídeo le ruego por su bien que lo haga. Me lo va a agradecer.




Supongo que no es nada original decir que The Black Crowes, son la última gran banda de Rock’n’Roll. Los últimos verdaderos clásicos. Pero cada vez que los escucho lo siento así.

“Thorn In My Pride” - The Black Crowes (“The Southern Harmony And Musical Companion”, 1992)

jueves, 18 de agosto de 2011

LOVE, BY THE CURE

Unas consideraciones previas con respecto a mi relación con The Cure:

1- Nunca he sido un gran seguidor de The Cure, sin embargo pienso que es una de las mejores bandas de la historia del Reino Unido.

2- Cuando tenía 15 y 16 años miraba mal a los pocos chicos de mi clase que llevaban sus carpetas forradas con fotos de The Cure (o The Smiths…), pensaba que los tipos eran pura pose y que esa música que decían escuchar era una mariconada que nada tenía que ver con el verdadero rock (en realidad sólo conocía el “Boys Don’t Cry” y el “Close To Me” y encima me gustaban). Pero lo cierto es que me caían mal porque eran muy guays y las tías increíblemente parecían hacerles más caso a ellos que a mí.

3- Con el paso del tiempo afortunadamente fui abriendo mis gustos y liberándome de mis prejuicios (aunque eso, inexplicablemente, no fue inmediatamente acompañado de mayor éxito con las mujeres) y comencé a adentrarme, entre otras cosas y felizmente, en la discografía de The Cure.

4- No tengo ni he escuchado todos los discos de The Cure, ni mucho menos, pero sin embargo cuando echo un vistazo a mi colección observo (con cierto asombro) que ya no me bastan los dedos de una mano para contar los discos de The Cure que hay en ella.

5- Muy pocos discos de The Cure me parecen redondos, pero en todos ellos hay canciones que me fascinan, y la lista sigue creciendo, pues cuanto más los escucho más matices descubro, más me gustan y más los admiro.

Todo esto viene a cuento porque ayer de manera inesperada me topé en la televisión con un resumen de una hora de los mejores momentos del "The Cure: Trilogy (Live In The Tempodrom Berlin November 2002)", que me dejó literalmente pegado a la butaca, con la boca abierta y alucinado de lo bueno que era. Para quien no conozca el “Trilogy”, como era mi caso, decir que es un doble DVD en vivo que recoge sendos conciertos que la banda británica ofreció en la ciudad de Berlín los días 11 y 12 de noviembre de 2002, en los que interpretó en toda su integridad y de manera consecutiva tres álbumes que según Robert Smith constituyen una trilogía: “Pornography” (1982), “Disintegration” (1989) y “Bloodflowers” (2000). Y la verdad es que tiene sentido lo de la trilogía, pero no sólo porque efectivamente se podría considerar al conjunto de esos tres trabajos como la trilogía de la oscuridad de The Cure por el tono que los envuelve de principio a fin, sino también porque, a mi juicio, estos son los tres trabajos más completos y compactos de la banda de Crawley, vamos, los que a mí más me gustan. Por lo que ya os podéis imaginar mi sorpresa y placer al descubrir la existencia semejante artefacto en el que la banda británica interpreta íntegramente esos trabajos y además de una manera magistral en la que todo encaja, las luces, el sonido, las canciones y los músicos, para que el resultado final sea un completo deleite para el espectador. Desde luego me voy a hacer con ella apenas pueda, y evidentemente, algún día caerá una entrada sobre este “The Cure: Trilogy”. Pero no será hoy, sencillamente porque aun no la tengo y quiero disfrutarla y paladearla en toda su integridad antes de hablar de manera más extensa sobre ella.

Lo que traigo hoy es sencillamente romanticismo en estado puro de la mano de The Cure (porque si hay una banda maravillosamente romántica esos son, sin duda, The Cure). Lo que además me sirve para corregir el hecho de no haberles dedicado hasta ahora ninguna entrada, cosa imperdonable (por suerte lo de ayer me hizo caer en la cuenta de que ya iba siendo hora). Así que ahí van dos de mis temas favoritos de la banda de Robert Smith, dos de sus canciones más conocidas, "Lovesong" y "Friday I'm In Love", misma temática tratada en ambas de manera tan dispar como magistral: oscuridad y luminosidad envolventes para hablar del amor. Ambas me encantan y atrapan por igual. Por cierto uno de los vídeos corresponde al "Trilogy", supongo que ya adivináis cuál.






Canciones:
1. "Lovesong" - Disitegration (1989)
2. "Friday I'm In Love" - Wish (1992)

martes, 16 de agosto de 2011

ARE YOU READY?

If you're ready, I'm ready...






1- Thin Lizzy (Live And Dangerous, 1978)
2- Rollins Band (Get Some Go Again, 2000)

lunes, 8 de agosto de 2011

SMASHING PUMPKINS - SIAMESE DREAM (1993)


Tratando de ser objetivo debo decir que creo firmemente que la obra cumbre de Smashing Pumpkins, tanto por su carácter ambicioso y excesivo como por su resultado, fue el “Mellon Collie And The Infinite Sadness” de 1995, disco en el que un Billy Corgan que parecía haber dado rienda suelta a todas sus ideas, locuras y ansias grandilocuentes sin dejarse nada en la recámara, lejos de estrellarse estrepitosamente, como sucedería con las posteriores producciones de la banda, alcanzó sus máximas cotas de genialidad, logrando una obra maestra de proporciones monumentales. Así lo creo y asumo lo que digo. Sin embargo, dicho esto, debo decir también que MI disco realmente inolvidable de Smashing Pumpkis, el que me cautivó, me alucinó y me convenció por completo desde los primeros compases de “Cherub Rock” hasta los últimos de “Luna” fue el maravilloso y poderosísimo “Siamese Dream” de 1993.


Conocí a la banda de Billy Corgan, al igual que a otras de la época, cuando me hice con la banda sonora de la película “Singles” (1992). El tema “Drown” incluido en ese disco me llamó la atención desde el principio por el potente y compacto sonido de su base rítmica y por esa mezcla de dulzura y dureza que con el tiempo se convertirían en el signo distintivo de los mejores pumpkins, pero que en aquel entonces me pareció un verdadero descubrimiento que me hizo prometerme a mí mismo no perder de vista los futuros progresos de aquella prometedora banda. Y ese “progreso” llegó al año siguiente con el nombre de “Siamese Dream”, y lo ciertyo es que no me lo pensé dos veces antes de correr a la tienda y hacerme con él, máxime después de escuchar en la radio temazos como “Cherub Rock”, “Today” o “Disarm” que anticipaban una auténtica orgía de ternura y electricidad envueltas en un muro de sonido inusualmente compacto que sin embargo superó todas mis expectativas.



Desde la rabia desatada de “Geek USA” al sosiego acústico de “Disarm”, desde el chute de intensidad galáctico-psicodélica de “Silverfuck” a la balada de aires maravillosamente setenteros “Spaceboy”, desde el riff hipnótico de “Rocket” hasta el trance final de “Hummer”, desde la fuerza irresistible de “Cherub Rock” o el poderío eléctrico de “Quiet” hasta la inspirada delicadeza de “Soma” o “Luna”, desde la aparente intrascendencia de “Sweet Sweet” hasta la perfección hecha canción y hecha single llamada “Today”. Escuchar y sumergirse en “Siamese Dream” y dejarse envolver por su sonido compacto y poderoso, dulce y delicado, intenso y eléctrico, dejarse taladrar los sesos por los solos de guitarra de Billy Corgan y transportarse al mundo de los sueños por la magia de estas trece canciones constituye para mí una experiencia absolutamente plena y reconfortante, y hoy también de reencuentro con algunos de los más gloriosos años (quizá los últimos) de la historia reciente del Rock’n’Roll. Tiernos como una canción de cuna, contundentes como un directo a la mandíbula, esa es la esencia de los mejores Smashing Pumpkins y “Mayonaise” su mejor y más agradecida muestra:


Sí, ya sé que la única figura imprescindible en los Pumpkins era Billy Corgan, pero a mí siempre me dio un morbazo tremendo la presencia al bajo y a la voces de la aparentemente modosita D’Arcy Wretzky , y digo sin pudor esa presencia se convirtió en un aliciente más para que me convirtiera en fan de esa banda.

Decir para terminar que si “Siamese Dream” ya me sorprendió desde la primera vez que lo escuché, cuando, quizá un año y medio después de aquello, me compré su primer disco, el excelente “Gish” (1991), le concedí todavía mucho más valor al comprobar la evolución de la banda, tanto en el perfeccionamiento de su sonido como en la construcción de sus canciones. Y eso que “Gish” ya es todo un trallazo lleno de fuerza y frescura con temazos irresistibles como “I Am One” o “Siva”, pero es que la evolución es palpable y hace de esa primera trilogía de los Smashing Pumpkins una de las mejores historias de esa gran década. ¿He comentado ya que me gusta el “Siamese Dream”?

martes, 2 de agosto de 2011

LOVE... IS A LOSING GAME







Canciones:
1. "I'd Rather Go Blind" - Etta james
2. "Don't Play That Song (You Lied)" - Aretha Franklin
3. "Love Is A Losing Game" - Amy Winehouse