viernes, 19 de octubre de 2012

MIDDLE BROTHER - MIDDLE BROTHER (2011)


Tres amigos miembros de tres bandas de americana y alt country (Dawes, Deer Tick y Delta Spirit) que todavía no he tenido la suerte de escuchar, se unen en 2010 para parir una especie de modesta “superbanda” a la que llaman Middle Brother. En 2011 sacan disco homónimo. ¿El sonido? Pues americana, alt country, folk… ¿Qué iba a ser?... El género es lo de menos cuando estamos hablando de grandes canciones, y este disco las tiene en cantidad. Tres voces diferentes que se alternan como solistas a lo largo de los temas (y en último se combinan de manera magistral), guitarras predominantemente acústicas sin renunciar a la electricidad cuando la canción lo requiere (buenísima y contundente "Mom And Dad") y, sobre todo, composiciones sólidas e inspiradas (además de una versión que para servidor supuso un auténtico descubrimiento). Doce temas para disfrutar de principio a fin que me cautivaron desde la primera escucha. Y entre ellos alguna que otra joyita. Todo muy modesto, sí, pero este disco no lo saca cualquiera. De los discos que más escuché en la primera mitad de este año.



Y yo sin saber que los Replacements tenían este temazo...

Le debo su descubrimiento al blog Against The Cierzo, donde tuve ocasión de ver un vídeo de estos chicos hace ya casi un año. 

Canciones:
1. Mon And Dad
2. Portland

domingo, 7 de octubre de 2012

DINOSAUR JR. - I BET ON SKY (2012)


Asocio a Dinosaur Jr. a un momento importante de descubrimiento en mi vida, a una época en la que abría por primera vez mis ojos lúcidos a un mundo maravilloso y mucho más grande de lo que hasta ese momento hubiera podido intuir. En aquellos últimos 80, también los últimos de mi adolescencia, empezaba a tener las antenas a pleno rendimiento, cada vez mejor orientadas y afinadas para captar ecos y señales cada vez más abundantes, lejanos y variados, cada uno de los cuales venía a decirme y a confirmarme que con mi afición al Rock and Roll se me podían estar abriendo las puertas a un universo de posibilidades ilimitadas y de satisfacciones sin fin. Lo único que se requería es que yo estuviera decidido a dar el salto. Supongo que no hace falta decir que di ese salto, y, como cualquiera que tenga un blog de Rock and Roll seguro comprenderá, fue para descubrir que todas aquellas promesas antes sólo vislumbradas resultaron ser ciertas, se cumplieron con creces y lo siguen haciendo hasta el día de hoy. Dinosaur Jr. fueron para mí una de esas puertas y, desde entonces, también una de las bandas cuyo nombre y sonido llevo indisolublemente asociado a ese momento de despertar a la música y a su abanico infinito de posibilidades. Dicho esto, la vida pasa, los años nos van cayendo encima, y frente a eso cada uno hace lo que buenamente puede… En 1988 Dinosaur Jr. me sonaban rompedores, transgresores, diferentes, me sonaban independientes y alternativos en la más ortodoxa acepción de estos términos (tanto que incluso tardé en adentrarme en ellos un poco más que con otras de sus bandas contemporáneas). En 2012, cuando trato de buscar adjetivos que aplicar al sonido de su flamante nuevo trabajo, me sorprendo encontrando los mismos que hubiera utilizado hace casi 25 años. Estos tipos son un milagro en estos tiempos, una de las pocas cosas que me hacen sentir orgulloso de tener la edad que tengo o, para decirlo sin adornos, de ser todo un cuarentón.

¡Somos cuarentones y seguimos siendo los más molones!

El sonido de los dinosaurios no ha cambiado, aunque eso, por sí solo, no nos diría nada excepto que son unos tipos honestos que no se venden ni a modas y tendencias (lo que ya es mucho en un mundo donde la mayoría de las bandas alternativas se apuntan a cualquier cosa con tal de sobresalir y sonar diferentes y… “alternativos”). Lo que de verdad es sorprendente es que la calidad de sus canciones no ha bajado un ápice, si es que incluso no ha mejorado, con respecto a su época dorada de gloria juvenil. Discos como el anterior “Farm” (2009) o el “I Bet On Sky” que ahora se acaban de sacar de la manga le hacen a uno sentirse reconfortado con la idea de que no todas las cosas buenas se acaban con el tiempo, que hay unas pocas que permanecen y en las que podemos confiar y… ¡qué coño! ¡Que siguen haciéndonos sentir de puta madre!



Hablaba antes de canciones, pues a eso vamos porque haberlas las hay. En la inicial “Don't Pretend You Didn't Know” el pop juguetón del comienzo va ganando en suciedad y rasgueo de guitarra hasta alcanzar el clásico sonido dinosaurio antes de regresar de nuevo al pop y culminar con un largo solo espacial de guitarra… Y es una gozada. En “Almost Fare” el sonido acústico se da la mano con la intensidad eléctrica para producir una hermosa pieza de ritmo y melodía contagiosos. El wawa le sienta genial al otra vez pegadizo y potente ritmo de una “I Know It Oh So Well” que difícilmente te permitirá permanecer quieto en tu sillón. “Pierce The Morning Rain” suena feroz, contundente y acelerada, un trallazo de esos a los que siempre nos han tenido acostumbrados los dinosaurios. Como siempre, Lou Barlow se marca un par de composiciones que valen su peso en oro y que en este caso suenan frescas, vitales y llenas de fuerza, estoy hablando de “Rode” y de la contundente e inspirada “Recognition”. El sonido más clásico de los dinosaurios, y describámoslo de una puta vez porque ya me muero de ganas: melodía, épica, guitarras sucias y rasgadas, intensidad eléctrica, pulso rítmico y largos, afilados y chirriantes solos de John guitar hero Mascis, queda patente en esos dos temazos que llevan por título “What Was That” y en la absolutamente épica “See It On Your Side” que cierra el disco. Pero mentiría si no dijera que han sido la preciosa “Stick A Toe In”, cuya inspirada melodía hecha a la medida de la lánguida voz de Mascis superpuesta sobre las sucias guitarras marca de la casa me ha hecho soñar despierto, y la majestuosa “Watch The Corners”, con su inicio de ritmo pesado y demoledor, sus contagiosos power chords y su apoteósico solo de guitarra final, las canciones que desde la primera vez que escuché el disco se quedaron imborrablemente impregnadas en mis oídos. Una maravilla.



Lo dicho, es alucinante que a estas alturas sigan siendo bandas como Dinosaur Jr. (o sus amigos de Sonic Youth) las que sigan a la vanguardia, con muchísima ventaja, de un rock independiente y alternativo repartido entre la mediocridad, los fuegos de artificio y los repetitivos y ya aburridos y cansinos experimentos pastoriles.

miércoles, 7 de marzo de 2012

GENE CLARK Y THE BYRDS: EIGHT MILES HIGH


“If you can't fly, you can't be a Byrd". En esta “original” frase espetada por Jim McGuinn a Gene Clark en febrero de 1966 después de que éste, afectado por un ataque de pánico, abandonara un avión que debía tomar la banda con destino a Nueva York, se escenifica y se explica en parte la salida de The Byrds del que hasta entonces había sido su principal compositor. Y no deja de ser curioso que esa salida se produjera sólo unos días antes del lanzamiento del single “Eight Miles High”, última obra maestra dejada por Gene Clark a The Byrds, e inspirada precisamente en las incidencias de un vuelo que la banda había realizado a Londres el año anterior. 



Cuentan las crónicas que Gene Clark comenzó a componer el tema tras una conversación con el stoniano Brian Jones en noviembre del 65, tras esa conversación tomó unas primeras notas que días después desarrolló en un poema completo para el que finalmente compuso la melodía, mostrándoselo después a McGuinn y Crosby con la sugerencia de que trataran de incorporar la influencia de John Coltrane en los arreglos. Sus dos compañeros de banda no sólo hicieron eso, añadieron algunas líneas al texto de Clark y dotaron a su melodía de inspiración hindú de unos arreglos y unas armonías tan alucinantes que convirtieron a “Eight Miles High” en la primera canción netamente psicodélica, por vocación, contenido y resultado formal, de la historia del rock, además de en uno de sus momentos cumbre. 

No soy muy dado a hacer entradas con datos que fácilmente se pueden encontrar en la Wiki, pero creo que este temazo bien vale hacer una pequeña excepción. Así que continuaremos un rato más contando lo que dicen las crónicas, y éstas dicen que durante la gira de los Byrds por Esados Unidos de 1965, para matar el aburrimiento de los traslados en bus de ciudad en ciudad (y añado yo que supongo que para facilitar también la posibilidad desconexión, evasión y relajación de los miembros de la banda), David Crosby trajo un cassette con grabaciones de Ravi Shankar y un par de álbumes de John Coltrane (“Impressions” y “Africa/Brass”) que no dejaron de sonar durante toda la gira, pero que sí dejaron, como es comprensible, a nuestros los cinco Byrds más que colocados, listos y en onda para iniciar su etapa psicodélica. 


“Eight Miles High” fue la primera muestra y, además de ser soberbia, puedo dar fe de que resulta muy difícil mantener la cabeza en la tierra mientras uno la escucha. La influencia de Coltrane es manifiesta en el genial y alucinante trabajo de McGuinn a las 12 cuerdas tratando de reproducir el sonido del saxo de John Coltrane en el tema “India” (“Impressions”, 1963). Mientras que la influencia de Shankar, pese a que en la canción no suena ningún zitar, se aprecia sobre todo en la melodía compuesta por Clark y de nuevo en el trabajo de McGuinn a la guitarra. Las etéreas armonías de Crosby y la adictiva línea de bajo de Chris Hillman contribuyen notablemente a iluminar el tema y a completar ese tono lisérgico que nos eleva y nos eleva, haciéndonos perder, si nos descuidamos un poco, las consciencia de quiénes somos y dónde estamos. 

Aun queda Gene Clark y “Eight Miles High” para un rato, pero, antes de continuar, ¿Qué tal si, dada su gran influencia, escuchamos “India” de John Coltrane para que juzguemos nosotros mismos? Reconozco que antes de comenzar a preparar esta entrada jamás lo había escuchado, y de hecho desconozco por completo (aunque espero que por poco tiempo) la carrera de Coltrane (salvo una maravillosa colaboración con Johnny Hartman cuyo descubrimiento le debo a Il Cavaliere). Si a alguien le sucede lo mismo que a mí esta es una buena ocasión para subsanarlo. Ahí va “India” y sugiero que nos relajemos porque el tema no es corto...


Por lo demás, las crónicas sobre “Eight Miles High” continúan con las visicitudes en torno a su grabación, pues The Byrds grabaron dos versiones de la canción, la primera en diciembre de 1965 en los estudios de la RCA de Los Angeles, versión que sin embargo la compañía Columbia desechó, obligando a la banda grabarla de nuevo en sus propios estudios en enero de 1966, y que fue la que finalmente se lanzó como single en marzo de ese año e incluida en el tercer álbum de los Byrds, un “Fifth Dimension” en el que Gene Clark ya no participaría. Años después tanto Crosby como McGuinn han comentado en más de una ocasión que la versión de la RCA tenía más fuerza, que era la que ellos querían y que, en definitiva, era mejor... Pero, sinceramente, yo me engancho a cualquiera de ellas… y nunca me ha gustado elegir.

El 14 de marzo, menos de un mes después de la salida de Clark, salió el single de “Eight Miles High”, siendo en un primer momento vetado en la emisoras de radio por su supuesta apología del uso de drogas, hecho que negaron con énfasis todos los miembros de la banda hasta que, años después, fue reconocido tanto por Clark como Crosby…y es que, claro, eso de un vuelo a ocho millas de altura da mucho juego… ¿alguien lo dudaba? En julio se publicó “Fith Dimension”, un álbum que, pese a contener grandes canciones como “Mr. Spaceman”, “Wild Mountain Thyme” o el homónimo, quedó algo cojo a nivel compositivo por el súbito abandono de Gene Clark, que obligó a incluir cuatro versiones (ninguna de Dylan, por cierto), cuando en principio no estaba previsto un número tan alto, además de un tema instrumental, y en el que la única pieza aportada por Clark destaca por encima de todas las demás como uno de los momentos más inspirados de la historia del rock. Señalar por otro lado que la salida de Clark obligó a Chris Hillman a convertirse en la tercera voz de The Byrds, lo que no es mala cosa.


Con “Eight Miles High” se puso punto final a la presencia de Gene Clark como miembro oficial de los Byrds hasta el disco de reunión de la banda original de 1973. La competencia de egos entre los miembros de la banda y los celos que éstos sentían hacia Clark como consecuencia de las mayores rentas que percibía por ser su compositor principal propiciaron el abandono de Clark de la banda en la misma medida que su miedo crónico a volar (desde que en su niñez fuera testigo de un accidente aéreo). Pero al mismo tiempo empujaron al resto de miembros a convertirse en los compositores geniales que fueron. Por su parte, Gene Clark, puede que tuviera pánico a volar en avión, sin embargo pocos han volado tan alto como lo hizo él al componer “Eight Miles High”. Ahí os dejo con las dos versiones, la de la RCA y la más conocida de Columbia, ambas flipantes. Volemos…

La de Columbia (enero 1966):




La de RCA (diciembre de 1965):

domingo, 4 de marzo de 2012

MEMORIES... CHAINS...

Memories Of East Texas - Michelle Shocked (Short Sharp Shocked, 1988):

"Memories of East Texas 
and those piney green rolling hills 
Covered in the springtime 
With golden daffodils"

"Sitting by the road watching well fires burn 
By an old October moon" 



Downn Along The Dixie Line - Gillian Welch (The Arrow & The Harvest, 2011):

"I’ve spent my childhood walking the wildwood 
Down along the Dixie line"


"I was so happy with mama and pappy 
Down along the Dixie line"




Bus To Baton Rouge - Lucinda Williams (Essence, 2001):

"Ghosts in the wind that blow through my life 
Follow me wherever I go 
I'll never be free from these chains inside 
Hidden deep down in my soul"





lunes, 13 de febrero de 2012

I LOVE TOM PETTY (TRES CANCIONES Y UNA HISTORIA DE AMOR)


Llevo un tiempo fuera de esto, pero la propuesta de Chals para San Valentín era demasiado atractiva como para dejarla pasar. Ahí va mi pequeña aportación para esta declaración bloggera de amor a Tom Petty por el 14 de febrero. 

Estas son sólo tres de las canciones responsables de que ame a este tipo, pero quizá sean también las más reprersentativas de mi relación con él, una relación que se inició en serio hace unos veintitrés años. 


"I Wont Back Down" - Full Moon Fever (1989): Hace veintitrés años estaba yo estudiando en una habitación de colegio mayor mientras escuchaba la radio (prueba de que algunos hombres podemos hacer por lo menos dos cosas a la vez)... cuando sonó "I Wont Back Down"... En fin, en la entrada dedicada al "Full Moon Fever" ya conté cómo fue esa primera escucha gracias a la cual poco tiempo después tendría lugar el inicio de mi relación formal con el rubio de Florida con la adquisición de ese fenomenal disco. Quizá antes de eso ya conocía a Petty de oídas, incluso, sin saberlo, ya había tenido un enamoramiento de adolescencia con una de sus obras... Pero lo de "I Wont back Down" sin duda fue amor verdadero a primera escucha... ese guitarra de inicio, ese ritmo sostenido  casi power pop, ese estribillo alegre, pegadizo y contagioso... el tema lo tenía todo, era perfecto, y yo me empecé a preguntar si el tipo que lo cantaba no sería igual de perfecto, pregunta que se hizo aún más apremiante cuando, unos días después de esa primera escucha, vi que quienes acompañaban al sujeto en el vídeo que pasaron en televisión no eran otros que George Harrison a la guitarra y Ringo Starr a la batería (además, creo, de un Jeff Lyne a cuya ELO por entonces ya era bastante aficionado)... Así ya no había duda posible, con semejantes padrinos aquel tipo sólo podía ser un príncipe, y yo ya estaba más que decidido a iniciar la relación comprándome su disco. Luego resulta que en el disco no son Ringo y George quienes acompañan a Petty... pero ¿Qué más da? No puede haber tema mejor para descubrir a Tom Petty, como tampoco es fácil encontrar discos mejores para iniciarse con él.




"Refugee" - Damn The Torpedoes (1979): Antes hablaba de un enamoramiento de adolescencia... esta es una de esas cosas que a uno le hacen creer en el amor y en el destino. Ese enamoramiento llevaba el nombre de "Refugee", y aunque yo no descubrí el nombre de su autor hasta unos años después, desde el momento en que la escuché por primera vez quedé atrapado. El culpable, mi primo, o mejor dicho, el amigo que le grabó a mi primo unos años mayor que yo una cinta de 60 o de 90 con canciones variadas sin poner títulos ni autores, y que durante una temporada no era raro escucharla sonar en su casa a cualquier hora a la que te presentaras. Sólo sé que cuando sonaba "Refugee" dejaba de hacer todo lo que estaba haciendo (entonces aun no había aprendido a hacer más de una cosa a la vez...). En fin, luego de "Full Moon Fever" vino "Damn The Torpedoes", y allí estaba esa joya... Tom Petty, efectivamente, era perfecto.

 


"Learning To Fly" - Into The Great Wide Open (1991): Después de esos inicios la situación no podía ser más dulce, la relación iba viento en popa, no había problemas, ni disputas ni desaveniencias a la vista... quizá tan solo la natural incertidumbre acerca de lo que nos depararía el futuro... Y la verdad, no recuerdo si ese futuro me pilló otra vez estudiando con la radio o en el coche con la radio, sólo sé que llegó pronto y que llevó el nombre de "Learning To Fly", y que en la época en que llegó la escuché infinidad de veces en esas dos situaciones y en otras más complicadas si cabe, y que pocas canciones tarareé y canté en aquellos primeros noventa tanto como esta (oye, ¡ya son tres cosas!...)... I'm learning to fly but I ain't got wings, coming down is the hardest thing... Sí, la vida puede ser dura, pero ¿no es también de puta madre? Cantar esta canción en el ascensor lo era. "Into The Great Wide Open" fue mi tercer disco de Tom Petty y la consolidación definitiva de esta relación, que ya es para siempre.




Sí, reconozco que después de "Wild Flowers" no he vuelto a comprar discos nuevos de Tom Petty, aunque haya seguido rescatando algunos anteriores... pero es lo que tienen las relaciones largas, uno se relaja, se confía, da las cosas por seguras, olvida los detalles... y las relaciones se enfrían... Pero es entonces cuando hay que saber parar un momento y echar la vista atrás, ver el camino recorrido juntos, lo que ha significado en nuestras vidas, lo que continúa significando... y darse cuenta de que el amor permanece y que vale la pena cuidarlo. Sí, he editado esta entrada dos semanas después, lo he hecho porque la anterior era una porquería, una mierda que no estaba a la altura de esta relación, y Tom Petty se merece un detalle.

Y ahora, Tom, mi rubio de Florida, en el muy improbable caso de que tú o alguien con acceso a ti lea esta entrada, te digo que no nos hagas esto ¡No puedes venir a Europa y olvidarte de España! Estamos jodidos, pero ¿no lo has visto en las noticias? Volvemos a ser un país en el que se puede confiar... eso es lo que dicen... y sin embargo ¿Cómo confiar en un país en el que Tom Petty, pasando de gira tan cerquita y teniéndo la oportunidad de dar una alegría a sus fans huérfanos de buenas noticias, no se digna siquiera a dar un concierto? Creéme, son esos pequeños detalles los que generan confianza y eso es lo que la gente necesita (entre otras muchas cosas...). En cuanto a mí, aunque ahora esté muy lejos y saliera de allí renegando de tanta basura, me alegraría infinitamente por todos los amigos bloggeros amantes del Rock'n'Roll que te esperan con los brazos abiertos. Vamos Tom, anímate y alegra la vida de tus fans hispanos. Seguro que no te arrepentirás.

Un abrazo retrasado de San Valentín a Tom Petty y a todos los amigos.

jueves, 5 de enero de 2012

KING OF THE HILL & IVORY TOWER

Pronto regresarán al blog nuestros queridos The Byrds de la mano de Gene Clark, pero antes no me puedo resistir a disfrutar de este pequeño aperitivo. Ahí van dos grandes canciones que en su día me atraparon nada más escucharlas, y en las que están involucrados miembros de esa gran banda junto con otros ilustres personajes.


"King Of The Hill" fue el primer single de "Back From Rio", el estupendo disco que McGuinn publicó en 1991. En cuanto escuché en la radio este delicioso temazo coescrito por McGuinn y Tom Petty, e interpretado a duo por ambos, no dudé en hacerme con todo el disco. Siempre he pensado que Petty hubiera sido un gran Byrd...




Y si antes escucábamos a Roger ahora le toca el turno a Gene. Decía hace poco Joserra que The Long Ryders echaban de menos a Gene Clark en The Byrds, quizá por eso en 1984 le pidieron a nuestro príncipe melancólico que prestara su voz para las armonías de "Ivory Tower", incluida en el excelente "Native Sons" de la banda de Sid Griffin.




Regresa el sonido Byrds.

Canciones:
1.- "King Of The Hill" - Roger McGuinn (Back From Rio, 1991)
2.- "Ivory Tower" - The Long Ryders (Native Sons, 1984)

lunes, 2 de enero de 2012

CINCO DISCOS “ELÉCTRICOS” DE 2011

Decía el otro día que, como siempre desde hace años, en lo que más flojeó el 2011 fue en los sonidos cercanos a metal, hard rock y en general la música en la que predomina la electricidad y la distorsión. Sin embargo quizá no está todo perdido… Ahí va una muestra con cinco discos, algunos de los cuales los acabo de descubrir en los últimos días…

Mastodon – The Hunter (2011): Aunque este es su cuarto trabajo es el primero al que me he acercado de esta banda. Lo primero que uno nota al escucharlo es que estos tipos adoran a Ozzy, para después ir descubriendo ecos de bandas como Alice In Chains, Soundgarden, Metallica o Queens Of The Stone Age. Un disco que gana con las escuchas y se agranda a medida que pasan las canciones. Las sorpresas llegan con los medios tiempos, quizá lo mejor del disco. Pero hoy quiero caña, así que vamos con el tema “Curl Of The Burl”, una estupenda muestra de lo que estos tipos son capaces de dar.



Wooden Shijps – West (2011): Descubrí este disco hace cuatro días tras leer sobre él en el blog Stone The Crow, y desde entonces me tiene atrapado y viendo colorines. En “West” el stoner y la psicodelia se unen para dar lugar a un artefacto peligrosamente adictivo. Escucha “Black Smoke Rise” y comienza a navegar hacia el oeste poniendo un sol rojo en tu proa.



Michael Monroe – Sensory Overdrive (2011): El hard rock de quilates sigue vivo gracias a tipos como Michael Monroe. Escuchar “Sensory Overdrive” es reconciliarte con las mejores épocas de este género. Canciones entre los dos y los tres minutos que no te dan un instante de respiro y desatan la euforia rocanrolera. Empieza con “Trick Of The Wrist” y durante media hora no podrás dejar de mover pies y cabeza.



Red Fang – Murder The Muntains (2011): Otro descubrimiento reciente que le debo a Stone The Crow. Estos tipos se mueven en coordenadas parecidas a las de Mastodon, pero sin el respiro de los medios tiempos. Red Fang, simplemente, no dan tregua. “Throw Up” es un tema de más de seis minutos en el que los cambios de ritmo (atención del 3:27 en adelante) son protagonistas junto a los riffs pesados y megalíticos.



Social Distortion - Hard Times And Nursery Rhymes (2011): Mike Ness es el hombre, Mike Ness ha vuelto para mantener la llama encendida. Lo dijo Rockland a comienzos del pasado año y yo no le hice caso hasta ahora, gran error, porque “Hard Times And Nursery Rhymes” es un auténtico pepinazo que nos devuelve a unos Social Distortion en plena forma, “Machine Gun Blues” es una muestra. ¡Viva los clásicos! ¡Viva el Rock & Roll!” 



Subir el volumen es lo único que se requiere para disfrutar esta entrada. Empecemos el año con brío y electricidad. ¡Que salten las chispas!

domingo, 1 de enero de 2012

BRING IT ON DOWN

Lo siento, despues de leer y comentar la antológica entrada de Aitor sobre uno de los mejores debuts de la puta historia del rock  como es "Definitely Maybe", no me he podido resistir, estoy contagiado y poseido por la euforia y por la urgencia que transmitía ese disco, tengo que... necesito poner a Oasis ahora mismo en el blog.

Situada inmediatamente después de la inmensa "Supersonic", y entre tanta intensidad y tanto himno, no me percaté del kilométrico solo final de "Bring It On Down" hasta después de varias escuchas... y es extraño, porque ese final es sencillamente orgásmico. Lástima que en directo Noel suela acortar su solo a casi la mitad de lo que dura en estudio... shit. En cualquier caso sigue siendo un trallazo de hard rock y ese muro de distorsión made in "Definitely Maybe"... bueno, mejor lo escuchamos...