lunes, 14 de octubre de 2013

MORBID ANGEL - BLESSED ARE THE SICK (1991)


Si Death podrían ser considerados algo así como los Slayer del death metal, Morbid Angel podrían ser al death lo que Metallica son al trash. Uno de los discos que justifican esa comparación, para mí positiva, es el que traigo hoy al blog. “Blessed Are The Sick” fue el segundo disco de estudio de la banda de Florida y constituye para mí su mejor y más completa obra, la verdadera obra maestra de la banda y sin duda una de las cumbres del género. Situado entre su brutal debut, el influyente y definitorio “Altars Of Madness” (1989) y el “superventas” (al menos para una banda de death metal) “Covenant” (1993), “Blessed Are The Sick” tiene en conjunto un tempo más lento que el de los otros dos, aunque sin nunca renunciar a los riffs ultrarrápidos marca de la casa. Entre sus canciones se pueden encontrar contundentes piezas de entre dos y tres minutos de duración de inmediatez punk (algunas rapidísimas como “Brainstorm”, “Unholy Blasphemies” o “Thy Kingdom Come”, alguna más lenta y pesada, como la estupenda “Day Of Suffering”), y junto a éstas, otras de mayor duración y complejidad estructural (“Fall From Grace”, “Blessed Are The Sick/Leading The Rats” marcando el engañosamente lento tempo del conjunto a base de pausados, alargados y marcados riffs que de repente adquieren velocidad incendiaria; o las endiabladamente frenéticas y cambiantes “Abominations” y “The Ancient Ones”). Completan el cuadro una serie de breves cortes instrumentales de inspiración e instrumentación clásica (“Doomsday Celebration”, “In Remembrance”) o de sonido acústico, como la preciosa “Desolate Ways”. La gran calidad de las canciones, así como la sabia combinación en el orden de las mismas hace que la escucha del disco de un solo tirón resulte fácil y se haga sorprendentemente corta, además de ser todo un disfrute.

Si tuviéramos que definir el sonido de Morbid Angel, más allá de la etiqueta death metal, supongo que tendríamos que empezar hablando del virtuosismo y la destreza técnica a las seis cuerdas y a la batería respectivamente de Trey Azagthoth y Pete Sandoval, destreza sobre la que se sustentan unas canciones complejas en arreglos y estructura, plagadas de riffs supersónicos, continuos e incendiarios cambios de ritmo y vertiginosos y abrasivos solos de guitarra, al servicio de una letras que van desde el satanismo al imperio romano, pasando por el ocultismo, la mitología sumeria y H. P. Lovecraft. La mejor muestra de ello es este descomunal disco y, dentro de éste, sirva para ilustrarlo esta trepidante locura que lleva por título “The Ancient Ones”, que desde su mismo y vertiginoso inicio, con ecos funkies y jazzísticos, nos muestra a unos Morbid Angel desatados y en todo su esplendor. Como siempre, es una obligación subir el volumen.



Canción:
"The Ancient Ones" - Morbid Angel (Blessed Are The Sick, 1991)